
Presidente de La Fundación Castilla del Oro en Panamá: “De lo más orgullosos que nos podemos sentir es haber contribuido junto al Ingeniero Richard Fifer – Carles, a disminuir la tasa de mortalidad infantil que en la zona del proyecto (cien mil personas), del veinticinco por ciento, al uno por ciento”.

Dr. Pascual Montañés Duato: “Ofreceremos una oferta turística única en el mundo para turistas del espíritu y del alma”.

Presidente de La Fundación Castilla del Oro en Panamá: “Recuperaremos lo mejor de la historia y nos enfrentaremos a los mayores retos del futuro”.
NACIMIENTO Y OBJETIVOS DE LA FUNDACIÓN LA CASTILLA DEL ORO
“Recuperaremos lo mejor de la historia y nos enfrentaremos a los mayores retos del futuro”, es una de las frases sugerentes y desafiantes del profesor Pascual Montañés Duato.
Profesor de Estrategia en una de las mejores Escuelas de Negocios del mundo, Doctor en Derecho, y ahora figura principal –Presidente- de un Proyecto Sostenible; promoviendo riqueza, valores y espiritualidad. Él junto a Richard Fifer Carles –emprendedor panameño- llevan adelante un proyecto que crea valor a ambos lados del océano. Un gran reto con una gran historia. Les invitamos a desvelar sus comienzos de la mano de su Presidente. El Presidente de la Fundación La Castilla del Oro en Panamá, Pascual Montañés Duato.
Madrid, 22 de agosto d 2011
Textos y fotos: GBG
¿Profesor, como nace la idea de la Castilla del Oro y porqué?
Nace en la casa del Ing. Richard Fifer – Carles, pionero del sector de la minería responsable y también pionero de la minería en Panamá. En su casa, él me contaba todo lo que su corazón de panameño y su cabeza de empresario le habían inducido a hacer en un radio de cincuenta kilómetros alrededor del proyecto minero ‘Petaquilla’.
Me gusta decir que no es una mina, es ”una mina con jardín”, es mi manera de describir a la mina Petaquilla del Cerro Petaquilla.
En ese momento me comentaba que había trazado ese radio, en el que vivían cien mil personas, y todo lo que estaba haciendo.
Al final de nuestra charla los dos terminamos coincidiendo en el refrán, proverbio chino, que si alguien tiene hambre, no le des un pescado, enséñale a pescar.
UNA VISIÓN A MUY LARGO PLAZO
La visión del Ingeniero Richard Fifer – Carles, es a muy largo plazo, y la minería tiene plazo de término, tiene caducidad; es de muy corto plazo. En ese sentido todo el bien que estaba haciendo a esas cien mil almas que habitan en los cincuenta kilómetros a la redonda, dentro de veinte o veinticinco años, en algún momento eso terminaría.
UN PROYECTO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL DE SEGUNDA GENERACION
Entonces nos pusimos a pensar, en una franca conversación de amigos y descubrimos la posibilidad de hacer un proyecto de responsabilidad social de segunda generación.
La diferencia con la primera, es que cuando termine la empresa que inició esa responsabilidad, no se termina el proyecto sino que ese proyecto tenga vida propia, no dar un pescado, sino enseñar a pescar.
Hoy están haciendo mucho por éste público y nos consta, pero como usted decía es acotado en el tiempo (la extracción de oro), entonces ¿Qué dejar para después?
Así es, el desarrollo económico tiene cuestiones muy evidentes, muy materiales, muy tangibles, como pueden ser las escuelas, las carreteras, los hospitales, pero también hay otros intangibles mucho más valiosos.
(Se produce un silencio en la conversación y continúa, el Profesor Montañés)
… Cuando uno echa la vista para atrás y mira su vida, siento el haber contribuido a disminuir la tasa de mortalidad infantil que había en esa zona: de las cien mil personas, la hemos bajado del veinticinco por ciento, al uno por ciento.
La tasa de mortalidad infantil se mide por el fallecimiento en el primer año de vida, y el haber bajado esa tasa es algo, de lo que más orgullo podemos sentir.
CREAREMOS UN SECTOR ECONOMICO PARALELO CON VIDA MAS LARGA
Pero también sentimos la responsabilidad de plantearnos cuando se termine la mina, ¿Qué pasara? ¿Se volverá a la misma tasa de mortalidad infantil de antes de la mina? Fue de ese pensamiento cuando surgió la idea de desarrollar un sector económico paralelo que tenga de vida más larga que el que tenga la minería, que tiene el sector de los recursos naturales.
Surgió entonces el turismo. Para mucha gente y muchas economías del mundo, el turismo es el oro, es un sector económico que genera mucha riqueza muy rápidamente y en ese sentido se puede considerar un sector dorado también.
Pensamos entonces ¿cuál sería el atractivo turístico diferencial?, ¿cuál es la ventaja competitiva que podíamos encontrar a esta región? Región que por otra parte es vecina de Costa Rica, quien ha tomado liderazgo mundial en el turismo ecológico.
¿Por qué La Castilla del Oro?
El Ing. Richard Fifer – Carles es muy aficionado a la Historia; de hecho y no en vano, estuvo durante seis meses dedicando su tiempo estudiando los archivos de India en los años noventa en Sevilla hasta saber cuál era la zona de Panamá donde Cristóbal Colon en su cuarto viaje en 1502, dice o escribe que “nunca había visto tanto oro como el que vio encima de los indígenas”.
Y estudiando descubrió que, muy probablemente, todo ese oro venía de un cerro, el cerro Petaquilla que es donde empezó el proyecto en ingeniero Richard Fifer – Carles.
¿Ese proyecto es el que tiene como Fundación; a La Castilla del Oro?
Lo que la gente no conoce es la historia; es que durante 60 o 70 años, las cuatro provincias centrales y la provincia de Colon hace quinientos años se llamaron La Castilla del Oro. Inicialmente La Castilla del Oro estuvo en Venezuela, luego estuvo en Colombia, pero en ningunos de esos dos lugares se encontró el suficiente oro como para justificar que esa tierra se llamara La Castilla del Oro. Y fue definitivamente en el cuarto viaje de Cristóbal Colon donde se instauró que la Castilla del Oro era esa zona. Y tanto es así, y había tanto oro, que entre 1506 y 1560 España extrajo de esa Castilla del Oro veintiuna toneladas que financiaron el mayor imperio que el mundo ha conocido que fue el imperio de Carlos V, donde no se ponía el sol.
¿De ahí se toma el nombre para la Fundación?
Si. Recuperando lo mejor de la historia y enfrentando los mayores retos del futuro.
Lema de la Fundación La Castilla del Oro: “El Camino de Santiago no termina en Compostela”
¿Cuál es el objetivo de la Fundación?
La Castilla del Oro tiene un aspecto tangible y, como estamos comentando, recurrentemente tiene un aspecto intangible.
Desde el punto de vista tangible es poner en el mapa turístico internacional un nuevo destino, cuyo destino no es tanto lo ecológico, aunque naturalmente está entre dos mares y es la única zona que está entre dos océanos y con una de las mayores biodiversidades de flora y fauna que hay en el mundo.
EL TURISMO DE LA ESPIRITUALIDAD
Pero como os decía antes, esa marca de turismo ecológico ya la tienen otros. Nosotros en la Castilla del Oro lo que queremos es ponerle la marca de un turismo diferente, un turismo de experiencia vital, de los 5 sentidos, de intangibles y un turismo si se me permite incluso la expresión, de espiritualidad.
¿Y por qué, se preguntará?, Porque en aquellos años, la Corona Española, al darse cuenta de la riqueza que tenia la zona, envió lo mejor que tenía en España; y entre ellos envió a cien caballeros de familias distinguidas. Como profesor me gusta preguntar, ¿qué hace una persona educada?
Una persona educada convive, respeta, aprende y fruto de esa educación y de su talante, se logran resultados. Los cien caballeros tuvieron una convivencia inicial con las primera Naciones de panamá que produjo que la capital de La Castilla del Oro, se llamará Natá de los Caballeros en atención al Cacique Natá y a los Cien Caballeros. Cuentas las crónicas, que durante épocas prolongadas, las celebraciones festivas y las actividades lúdicas se realizaban conjuntamente. Apelo a vuestra imaginación; ¿Os imagináis desfilando representantes de las primeras naciones con sus plumajes absolutamente vistosos, junto con caballeros españoles con lo mejor de sus armaduras, en fiestas religiosas como pueden ser la Procesión del Corpus Cristi, o una romería a la Inmaculada Concepción o cualquier expresión de espiritualidad , que eran conjuntas? Conjuntas, entre las distintas maneras de celebrar las fiestas de dos culturas que en Panamá consiguieron convivir. Creo que ese espectáculo de biodiversidad humana, es lo que hace muy diferente a La Castilla del Oro y para nosotros es su mayor atractivo.
¿Cuánto más se puede recuperar de historia. ¿Qué hay de lo espiritual?
Hay que reconocer un gran mérito a lo que fue la aventura del Descubrimiento de América; pónganse usted hace 500 años sin ningún medio, sin tecnología, que por una intuición o inspiración, se lanzan a cruzar un Océano y llegan a un sitio donde todo les sorprende porque todo es completamente diferente.
Los centroamericanos y en concreto los panameños, están acostumbrados a tener cuarenta colores del color verde, veintidós matices del color blanco del color azul o del color rojo, eso los europeos lo hemos perdido y a lo mejor en algún momento lo hemos tenido. El llamado primer mundo, todo eso lo ha perdido y resulta que el panameño está acostumbrado y en ese sentido no lo valora, no lo pone en valor. Nosotros queremos poner en valor todas aquellas cosas que son panameñas y queremos respetar que son panameñas pero las queremos poner en valor a la vista de los ojos de un europeo o de un norteamericano o de cualquier otra civilización.
PROPONEMOS UN TURISMO DONDE NO SOLO DESCANSE EL CUERPO. EL CAMINO DE LA ESPIRITUALIDAD
No le dan el pescado, le enseñan a pescar; como usted dice ¿Cómo La Castilla del Oro pretende enseñar a pescar en este caso?
Hay dos maneras de desarrollar el turismo. El turismo siempre se desarrolla con inversión extranjera. Todos conocemos grandes cadenas que han llegado a un lugar y que en poco tiempo se han instalado. Pero ese es un turismo que se suele calificar de sol y playa. Es un turismo puramente vacacional en el que sólo descansa el cuerpo y de manera muy indirecta descansa la mente, el espíritu y en otras sensibilidades, se descansa el alma.
Nosotros queremos ofrecer al turista que viene a Panamá, un camino de espiritualidad. Hemos descubierto, que la primera Iglesia Católica del continente americano está precisamente en Nata de los Caballeros, que fue la Capital de La Castilla del Oro. Nuestro lema para todos los turistas que quieran venir a la Castilla del Oro es; “El Camino de Santiago no termina en Compostela”. No termina en España.
Los españoles, conscientes de la tradición que tenían de haber recibido la fe Cristiana del Apóstol Santiago, lo primero que hacen al llegar a América es dedicar la primera Iglesia del continente americano a Santiago Apóstol.
Nosotros, en nuestro último viaje lo que hemos hecho es llevar una imagen del Santo, tamaño natural en bronce de un escultor español de reconocido prestigio, Luis Martín de Vidales, como una manera de empezar a poner pequeñas piezas que inviten a hacer un camino de espiritualidad, de renovación, donde no sólo descanse el cuerpo, que a lo mejor se cansa por hacer el camino, pero que vuelve o termina renovado.
¿Hay posibilidades de que se comunique, cómo lo piensan hacer?
Lo primero que estamos haciendo es identificar todos esos patrimonios no solo tangibles sino también intangibles y estamos descubriendo, por ejemplo , que no sólo en Nata de los Caballeros hay una Iglesia dedicada a Santiago Apóstol sino que también, en Santiago de Veraguas, como su nombre indica, tiene su Iglesia dedicada al patrón. También lo hemos descubierto en otros sitios.
Hace años sólo había tres sitios de peregrinación Católica o Cristiana: Jerusalén , Roma y Santiago de Compostela. Nosotros estamos intentando hacer el cuarto gran destino. Pero no un destino como es el de España, que desde distintas naciones o países europeos atraviesan los Pirineos por Roncesvalles y también desde distintos lugares de España, convergiendo en Santiago de Compostela.
LA RUTA DE SANTIAGO
Aquí más que el Camino de Santiago vamos a hacer la Ruta de Santiago porque hay muchos lugares que tienen la figura del Santo entre sus lugares públicos sean Iglesias o plazas. En ese sentido, queremos ofrecer una ruta de Santiago, donde sea un circuito y se puedan recorrer todas las expresiones de respeto y agradecimiento al Santo – en referencia a Santiago Apóstol- que tiene esta tierra.
¿Qué tipo de apoyo, instrucción, enseñanza; se le dará a la gente?
Primero hemos descrito que se le va ofrecer en La Castilla del Oro al turista. Comentarles también que El Camino de Santiago lo recorre mucha gente que no tiene religión Católica o Cristiana y en algunos casos ni siquiera tiene religión, pero entienden que una vez en la vida vale la pena ponerse en “Camino” para terminar una experiencia personal que hace que surja una persona nueva. Esta una invitación que haremos al turista para que pueda vivir esta experiencia de los cinco sentidos, en una naturaleza extraordinaria y además, visitando sitios donde se viven experiencias muy alegres de espiritualidad.
Lo que le ofrecemos son, alojamientos sencillos, coherentes con alguien que está haciendo un camino de peregrinaje.
Que nadie espere en un albergue del Camino de Santiago en Europa o en la Ruta de Santiago en Panamá, un hotel de cinco estrellas, un hotel con televisores de plasma. Esta es una experiencia diferente, una experiencia en que todos los sentidos van a tener su atención y su desarrollo. Van a ser las casas precisamente de los habitantes de esta tierra que representan el estilo más colonial; sin duda, una forma de vida muy pegada a la tierra. No van a ser en ningún caso edificios que estén en altura, pues ya los europeos vivimos en lo alto y lo que nos apetece es vivir experiencias de vivir en lo bajo.
Tendremos experiencias muy normales y para ello estamos invitando y ya tenemos más de cinco mil solicitudes de personas de Panamá que ofrecen sus hogares para ser convertidos en alojamientos turísticos, pequeños restaurantes, pequeñas tiendas o talleres de artesanías. Estamos armando y organizando esa oferta coherente con la experiencia que queremos ofrecer: “Única en el mundo para turistas del espíritu y del alma”, concluía el Presidente de La Fundación la Castilla del Oro en Panamá.





